ovarios polifoliculares

Los ovarios polifoliculares o poliquísticos son una condición que puede ser indicativa de que la paciente presenta el síndrome de ovarios poliquísticos (SOP). Sin embargo, no siempre tiene por qué ir acompañada de este cuadro clínico. En este artículo os contamos cuáles son las diferencias entre ambas situaciones y las implicaciones que pueden tener en la fertilidad.

¿Qué diferencia hay entre los ovarios polifoliculares y el SOP?

Es importante tener clara la diferencia entre los ovarios poliquísticos y el síndrome de ovarios poliquísticos (SOP). En el primer caso, nos referimos a la presencia de 12 o más folículos de 2-9 mm dispuestos en forma de collar de perlas (corona radiada) en alguno de los dos ovarios. Se detectan mediante una ecografía y no causan ninguna sintomatología. Se trata de una característica frecuente en mujeres jóvenes. Tampoco hay que confundir los ovarios poliquísticos con la presencia de quistes ováricos, ya que únicamente hace referencia a la existencia de un número elevado de folículos.

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En el segundo caso, se trata de un cuadro clínico en el que se produce un desajuste hormonal que provoca que esté alterada la ovulación, por lo que es una causa de esterilidad femenina. El síntoma más común es presentar ciclos menstruales irregulares. Es muy frecuente que debido al hiperandrogenismo (exceso de hormonas masculinas) las pacientes presenten acné, piel grasa, aumento del vello corporal (hirsutismo) o alopecia. También es habitual que se acompañe de otros trastornos metabólicos asociados, como la obesidad o la resistencia a la insulina.

¿Tener ovarios poliquísticos afecta a la fertilidad?

El impacto que pueden causar los ovarios poliquísticos en la fertilidad es una de las dudas que más preocupan a las mujeres cuando son diagnosticadas. Si la mujer únicamente presenta ovarios poliquísticos y no están acompañados de ninguno de los otros signos o síntomas que hemos explicado que se producen en caso de SOP, no tiene por qué afectar a la consecución del embarazo.

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Por otra parte, como ya hemos comentado, las mujeres que presentan SOP sí que pueden ver alterada su fertilidad y puede ser necesario acudir a un especialista para lograr ser madres. El tratamiento de elección en estos casos será inducir la ovulación. Si no fuera suficiente, se pasaría a otras técnicas, como la inseminación artificial o la fecundación in vitro (FIV).

Además, hay que tener en cuenta que si estas pacientes tienen que recurrir a un tratamiento de reproducción asistida, es necesario tener especial cuidado a la hora de realizar la estimulación ovárica controlada. Esto se debe a que al tener tantos folículos, es más probable que ocurra el síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO) si no se controlan adecuadamente las dosis hormonales administradas. Este síndrome se trata de una complicación de los tratamientos de reproducción asistida que aparece como consecuencia de una respuesta excesiva a las hormonas administradas para la estimulación ovárica. Por suerte, gracias a las mejoras en los protocolos de estimulación, cada vez es menos frecuente que ocurra. Sin embargo, ante la menor sospecha de que pueda existir SHO, debe tratarse, ya que si no se soluciona con rapidez se podría poner en peligro la vida de la paciente.

Si te ha quedado alguna duda relacionada con los ovarios polifoliculares, ¡no dudes en preguntarnos!

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